ENTRE RIOS
Costa del Paraná, 23/04,

Polémica por declaraciones del presidente de Bolivia, acerca de que los pollos causan homosexualidad

Consumo de pollo con hormonas puede producir cambios físicos

Especialistas difieren en el impacto de alimentación de aves con hormonas femeninas, en la masculinidad de niños.
Las declaraciones del presidente de Bolivia, Evo Morales, acerca de que los pollos tratados con hormonas femeninas “causan homosexualidad”, despertaron la polémica entre distintos sectores.
Por un lado, los productores avícolas afirman que está prohibido en el país ese tratamiento para el engorde de los pollos.
En tanto, especialistas en nutrición coinciden que producen cambios físicos y hasta en la voz si se consume en abundancia, aunque difieren sobre la apreciación de Evo Morales acerca de que los pollos desarrollados con hormonas, “producen desviaciones en el ser” masculino.

OPINIONES. “Comer una comida que tenga muchas hormonas femeninas puede traer algunos cambios. Hay hombres que se inyectan hormonas para tener senos y cambiar la voz”, dijo la licenciada en Nutrición Paola Monzón para dar cuenta de la comparación. “Claro que el pollo ya no tiene más tantas hormonas”, estimó en diálogo con UNO.
María Zubarán, otra especialista en Nutrición consultada por este matutino, dijo que las hormonas alteran algunos aspectos físicos pero desestimó que sea la causa de la homosexualidad. Sí pueden existir crecimiento de mamas, cambios en la voz o en el vello, pero para ello “tendría que haber un consumo de pollo con hormonas excesivo y en abundancia. Las cantidades de hormonas que ingresan por la alimentación tampoco son las mismas que las que se ingieren a través de una pastilla o una inyección. Pero a largo plazo pueden afectar”.
La polémica se disparó a nivel mundial, y por tanto, las voces y opiniones fueron dispares. Por ejemplo, ayer, la jefa de Nutrición del hospital regional Dr. Ramón Carrillo de Santiago del Estero, Nora Marcos Paz, consideró que la afirmación del mandatario boliviano, de comprobarse, tendría fundamento, aunque advirtió que “no afectaría a los adultos sino a los niños, que se vuelvan gay por las hormonas femeninas”.
En declaraciones que reprodujo ayer el diario El Liberal de esa localidad norteña, sostuvo que “tiempo atrás, a la Argentina ingresaban en gran cantidad los pollos brasileños que habrían sido engordados con hormonas femeninas, y eso podría haber incidido en la masculinidad de los niños de aquella época”.
Al respecto, explicó que el ser humano tiene estrógenos y progesteronas, “pero las mujeres tienen más estrógenos, por lo tanto, el consumir pollos con hormonas femeninas alteraría el desarrollo de la masculinidad en los niños varones y en los adolescentes, aunque no en los adultos porque ya están formados y desarrollados”.
En este punto, aclaró que para que se produzca esta alteración “el pollo alimentado con hormonas femeninas tiene que ser consumido casi diariamente”.
Respuesta. El Instituto Nacional Avícola precisó ayer que no se suministran hormonas a los pollos para generar su crecimiento, luego de que el presidente de Bolivia, Evo Morales, declarara que los hombres se vuelven gay por consumir aves “cargadas de hormonas femeninas”.

Un tema que se remite a las décadas del 50 y 60
La cuestión del exceso de hormonas en la alimentación de los pollos y por lo tanto con efectos indirectos en quienes consumen estas aves, es un tema de debate de larga data.
Al parecer, en las décadas del 50 y 60 los pollos se engordaban en Europa cuatro o cinco meses antes de ser faenados, por lo cual se usaban hormonas femeninas, que se inyectaban en el cuello. Sólo los pollos machos eran reservados para producir carne, mientras que las hembras se utilizaban para producir solamente huevos.
Al inyectarle hormonas femeninas al macho se producía un proceso similar a la castración y así engordaban mucho más en ese poco tiempo. Al consumir cuellos de pollo con hormonas, algunas personas experimentaron ginecomastia, que es el agrandamiento de las glándulas mamarias.

Otras comidas
La nutricionista Maria Zubarán dijo que hoy hay algunos alimentos que contienen altos niveles de químicos o incluso son transgénicos y causan serios riesgos para la salud de las personas: la soja, uno de ellos. Mencionó que debido al proceso de plantación y cosecha, la soja está cargada de pesticidas. Comer soja en abundancia estaría relacionado con la aparición de ciertas enfermedades. “Claro que si una persona come una hamburguesa o milanesa de soja por semana no le va a pasar nada. El tema es no reemplazar la carne o los lácteos por el consumo de soja directamente”, advirtió la profesional.
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